27 de febrero de 2026. Ese fue un día difícil para la plaza de la Constitució de Dénia, la encrucijada histórica de esta ciudad durante los últimos siglos: la campana mayor de la Iglesia de la Asunción, la María de la Victoria, con un peso de 1.425 kilos la criatura, quedó descolgada después de que su eje se quebrara.
Ante el riesgo de que se precipitara al vacío, la plaza fue precintada. Y ese mismo día se acordó descolgar no solo esa campana, sino las cinco del templo. Si una estaba en mal estado, podía pasar lo mismo con el resto. De hecho, los expertos ya habían advertido de deficiencias en su conservación, tal y como adelantó el diario. Las campanas fueron descolgadas el 3 de marzo, después de una complicada, larga y también espectacular operación.
Bien pues 4 meses después, las campanas van a regresar después de que hayan concluido las tareas de restauración: se han renovado los yugos de los bronces y se han dispuesto las medidas de seguridad necesarias para su correcto funcionamiento para que no se produzcan nuevos disgutos, Ahora bien, no será una simple reposición. La Iglesia, cuando hace estas cosas, las hace bien.
